Es una rama medico-quirúrgica que se dedica al estudio, así como tratamiento, de las vías urinarias y genitales externos. Al igual que el resto de la medicina, la especialidad está en constante evolución, siendo la actualización una necesidad para el especialista.
La urología requiere de una comprensión de la tecnología, lo cual, hace posible que los procedimientos urológicos sean de mínima invasión, permitiendo una evolución posoperatoria del paciente más satisfactoria, menor uso de analgésicos, menor estancia hospitalaria y un reintegro más rápido a sus actividades .
La urología es muy amplia, algunas enfermedades por sí solas representan tratados, por ejemplo: cáncer de próstata, cáncer de testículo, cáncer renal, cáncer de vejiga, entre otros tumores. El urólogo se encarga del estudio y manejo de la hiperplasia prostática benigna, litiasis urinaria – manejo con litotricia intracorpórea y/o extracorpórea-, infecciones del tracto urinario (pielonefritis, cisitis, prostatitis, entre otras). Algunas otras patologías requieren de un manejo multidisciplinario tales como: incontinencia urinaria, infertilidad masculina, lesiones dermatológicas en genitales y enfermedades de transmisión sexual. Estos son sólo algunos ejemplos de la variedad de patologías que el urólogo atiende en su quehacer diario.
El tratamiento quirúrgico exige el uso de endoscopios de diversa índole como ureteroscopios rígidos, ureteroscopios flexibles, nefroscopios, cistoscopios, resectoscopios, laparoscopia, láser, entre otros equipos.
El urólogo es capaz de interpretar estudios de laboratorio y gabinete( ultrasonografía, estudios contrastados -urografía excretora, cistografías, uretrografías , tomografías computarizadas-, resonancia magnética). Entender los principios de radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia .
La urología tiene un enfoque clínico- quirúrgico para un mejor diagnóstico y tratamiento, todo sumado hace de esta especialidad una maravilla.
La urología es una rama de la medicina, que exige al urólogo conocimiento, pericia y humanismo, la tecnología sólo debe ser usada como un medio para obtener los mejores resultados, y la relación médico-paciente debe ser su mejor arma.



